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Libertad a Ferhat Tunç

Ferhat Tunç, el músico kurdo más destacado de Turquía continúa siendo amenazado y acosado por autoridades y escuadrones de la muerte quienes han convertido su vida en un calvario. Pero hay una campaña en crecimiento liderada por músicos compatriotas con el objetivo de ayudar a este desafiante artista.

No, el músico más procesado de Turquía no está detrás de los barrotes. Pero la presión psicológica sobre Tunç no decrece, sofocando su vida diaria con amenazas de muerte y persecución judicial. Esta forma de encarcelamiento moral fue denunciada por la organización Freedom of Musical Expresión (www.freemuse.org) y músicos de seis países diferentes. Ellos cuestionan la apertura de una nueva investigación judicial contra Tunç luego de su comentario en un concierto de julio en el pueblo turco de Alanya. En un evento organizado por un partido opositor, Tunç le dijo al público que él lamentaba la muerte de los soldados del gobierno como así también de los miembros de la guerrilla, alegando que todos ellos eran “hijos de este gran país”.

El compositor de 43 años puede llegar a enfrentar un total de diez años en prisión por distintos incidentes que, según reclaman las autoridades, contravienen las leyes como el “cubretodo” artículo 301 del Código Penal de Turquía, y el artículo 159 creado para detener “los insultos al Poder Judicial”. “Incluso si la corte decide en contra mío, nunca dejaré mi país y continuaré interpretando mi música”, le dijo Tunç a un periodista recientemente. Aunque la presión psicológica sobre Tunç se ha mantenido desde que retornó en 1985 de su exilio en Alemania, ahora comenzó a pesar seriamente en su vida personal y profesional. “Él está mostrando signos de depresión y cansancio”, me dijo uno de sus mejores amigos en el mes de mayo. En las últimas dos décadas los artistas kurdos han sido golpeados, arrestados y censurados, sus conciertos han sido prohibidos y han sido excluidos de sus ciudades de nacimiento. Sus incesantes llamados por mayor democracia cultural y política en su país han sido respondidos con procesos por parte del estado y persecuciones del oscuro grupo armado Turkish Revenge Team (TIT).

El último reclamó por el asesinato del periodista turco Hirant Dink en enero e incluyó a Tunç en una lista de tres personas que enviaron a la policía turca en enero de 2007. Dos meses les llevó a las autoridades informar al músico de la amenaza de muerte, una demora sorprendente dada la naturaleza del caso. Sin embargo, la policía apostó patrullas en las cercanías de la casa y la oficina de Tunç con el objetivo de evitar cualquier intento de asesinato.

Mientras tanto, Freemuse organizó su primera campaña solidaria auspiciada por músicos colegas con el objetivo de terminar la campaña judicial que hostiga al artista. También organizó un encuentro entre Tunç y políticos en Copenhague, donde tiene su sede la organización. Evidentemente, la presión internacional continúa siendo una forma efectiva, aunque insuficiente, de ayudar al músico asediado. Tunç pasó gran parte de su vida predicando la paz y el entendimiento entre las minorías kurdas y alawi de Turquía. Él es uno de los músicos más populares del país y cada uno de sus 18 álbumes vendió cientos de miles de copias. Estación Tierra Mondomix se une al llamado para que el Poder Judicial turco finalice estos constantes ataques judiciales contra un hombre que solo está buscando promover una Turquía más democrática que respete la diversidad cultural y los derechos humanos.

Daniel Brown